A principios del siglo XX, L.W.Hine se dedicó a documentar y registrar el trabajo infantil en USA. Este trabajo pionero en la fotografía documental, cuya finalidad era alertar sobre los estragos de la explotación laboral infantil, fue para mí durante mucho tiempo un referente.-

Desde que Hine hizo sus fotos a esta parte han pasado unos 100 años; en ese período ha cambiado la concepción de la niñez y lo que como sociedad consideramos bueno acerca de la infancia.

Estos cambios se han visto plasmados en el marco legal a través de una serie de convenciones y declaraciones que ratifican la voluntad de proteger a los niños y niñas, ya que se entiende que la infancia es un espacio de cuidado. Ya en 1999 el 96% de los niños y niñas del mundo vivían en países jurídicamente obligados a proteger sus derechos.

A pesar de ello el trabajo infantil es una práctica cotidiana aún cuando está en franca contradicción con el marco jurídico que avala el derecho de los niños y niñas a no trabajar antes de una edad mínima adecuada. Dentro de esta concepción de derechos es importante aclarar que no todos los trabajos resultan contraproducentes para los niños ni pueden ser considerados como situaciones de abuso y explotación. Al respecto la Convención de Derechos del Niño establece que hablamos de trabajo y explotación cuando a un niño/a se le adscribe precozmente en tareas que dificultan su educación y su desarrollo físico, psíquico y social.

Trabajo infantil callejero

Frente a la necesidad de delimitar el registro fotográfico del trabajo de tesis abordé sólo el trabajo callejero en Córdoba ciudad, durante el año 2007. Las Naciones Unidas clasifican el trabajo infantil el trabajo infantil según una serie de categorías, en un apartado especial considera que el trabajo infantil desarrollado en las calles es una de las “peores formas” ya que suele incluir trabajo nocturno, recolección de basura, cartoneo, mendicidad y la venta en la vía pública en condiciones precarias.

Pensé que aplicar la técnica de Hine (ayer/allá) en nuestras calles registrando el trabajo infantil recuperando la toma directa, en blanco y negro podría ayudar(me) a dimensionar las causas y formas que adopta esta problemática hoy/acá, apelando a la capacidad de documentación y presentificación de la fotografía analógica.

Han pasado varios años desde que hice este trabajo. Creo que hoy lo abordaría desde otro lugar y con otro formato…hay algo sin embargo que permanece y es la certeza de que estas fotografías fueron posible porque esto sucedió efectivamente.

Y sigue sucediendo. Mi deseo con este trabajo es que las imágenes en si sean una excusa.

Ellas, en sí no son importantes.

Lo que cuenta y la discusión de fondo es aquello que muestran.

Candelaria Magliano, 2014.-